PASOS COMPARTIDOS

El mundo es un pañuelo. Que se abre, que se despliega, que nos envuelve.

viernes, 4 de junio de 2010

Rompiendo fronteras

Inmuebles

Nuestra casa en Salta fue una puertita "yoja, yoja, yoja, yoja", como nos explicó su dueña, la hermosa anfitriona Nuria, que hizo de su hogar el nuestro y que buscó que entendieramos de qué hablan cuando hablan de Salta, la linda.
Eliseo, su hijo, aceptó con cariño la idea de transformar su spacio de juego en un taller de artesanías de día y en habitación comunal de noche. La cuestión es que poco a poco, lo de Nuria se transformó en un Hostel privilegiado que contó con el paso de 10 viajeros simultáneamente: Jorgito, Cele, Gonza, Mechi, Diego, Ani, Maite, Mateo, Jor y Flor... ah! y la Jopi!!!!
Nuria nos llevó de paseo nocturno a una peña en donde gastamos el piso a pura chacarera con el bailarín pergaminense que, por esos días, nos honró con su presencia en Salta.
Nu y Eli, la casa nunca es chica cuando el corazón es taaaan grande!
Se había empañado la lente de la cámara, pero estamos todos!

Amor

Desde que emprendimos el viaje, no pudimos desprendernos de la presencia de Jorgito. Como un duende viajero escondido en nuestras mochilas, se hizo presente de forma mística cuando en cada lugar que pisamos alguien lo conocía: si no era pariente, era amigo/a, amante, etc, etc, etc.
Hasta que por fin un día de feria, se acercó charangueando su figura en carne y hueso, trayendo desde Pergamino hasta Salta mil abrazos de colores.



Ocupaciones y Negocios

Con la expectativa de que nuestro reciente (y experimental) taller de cobre esmaltado prospere caída por el piso, llegamos a la feria en Salta en donde, por suerte, encontramos más turistas que en los Valles Calchaquíes.
Con dudas y miedos, fiscalizamos muy bien nuestro trabajo y vimos, a lo largo de cuatro intensos días, prosperar el puesto que compartimos con Mechi y Gonza y con Ana y Diego.
Al lado, nuestra amiga Julie (oriunda de Bélgica) con amor y paciencia compartió con nosotros el "taller de francés avanzado" y secretos sobre el trabajo con metales.
Armar el puesto fue una tediosa tarea matutina que abarcaba desde conseguir las monedas para el colectivo (que no da vuelto!) hasta procurarse lo que sería el puesto. Esta tarea estuvo dividida: un día los nenes, otro las nenas.

La división no tuvo que ver con cuestiones de género sino de pachorra.

... y la gente se apilaba a mirar!!!

Una vez armado y como en un abrir y cerrar de ojos, nos encontramos quince locos de atar (sumando a Pu y Chor nuevamente y a Martina, Alan y Celeste de Pergamino) cantando y bailando y agitando.
Las finanzas y la alegría seguirán en alza en la medida en que se revivan experiencias similares.









Viajes

A pura cumbia norteña partimos rumbo a Tilcara. Previo avistaje del cerro siete colores en Purmamarca, llegamos a destino. Mientras acomodábamos nuestros bolsos en el hostel, una voz resonó familiar en el recuerdo. Tato, un personaje viajero que, junto con Bocha, nos incursionó en el arte oscuro del macramé, el mundo kombinauta y la música de Arbolito algunos veranos atrás en Cura Brochero (Córdoba). "Colgué en Tilcara" dijo invitándonos a su casa (ya residiendo hace ocho meses en el lugar). Y al día siguiente, al reencontrarnos también con Bocha, comprendimos lo fácil que es colgar en Tilcara: de un par de horas que pensamos quedarnos terminamos pasando tres noches.

Ahí también nos reencontramos con la familia rodante y, para despuntar el vicio de andar en nuestra Morocha, nos subimos a la Hopi.

Nos cansamos de reir, charlar y cambiar al mundo a bordo de la Kombi que nos llevó hasta Humahuaca y protegió nuestra carpa (a esta altura Asteroide B-612) del frío y del viento al costado de sus portones.












Hasta que una noche oscura y helada, con la sombra del monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca sobre nuestras cabezas, comprendimos que debíamos dejar el asteroide ya que los grados bajo cero lo estaban amenazando seriamente. Por suerte en el asteroide de al lado (la Hopi) cuatro almitas alegres hacían lugar para dos más. Esos días acariciamos de cerca la comuna andante.






Seguimos hasta Yavi y al otro día, tempranito y congelados, salimos para La Quiaca con el firme objetivo de atravesar la primer frontera física.
Señoras, señores, niñas y niños ¿saben ustedes cuándo es el día del aduanero? El mismo que se nos ocurrió cruzar a Villazón (1º de junio, por las dudas).

Después de un rato mirando y mirando qué corno es una frontera sin entender bien qué pasaba con el río del medio ("ahora está seco, pero cuando corre es mitad de ellos y mitad nuestra", dijo un gendarme) esperamos que termine el festejo de los aduaneros y finalmente, llegamos a Villazón.









La frontera es cosa de grandes. Los mapas los dibujan ellos.
Y mientras los grandes pedíamos permiso para pasar, los más chicos correteaban de acá para allá sin distinguir de qué lado de la línea estaban parados.

martes, 18 de mayo de 2010

Cuidado con lo que desean

Después de realmente haber estado en una nube (eso es para confirmar la hipótesis que suele escucharse sobre nosotros), llegamos a Amaicha desde El Mollar, una comuna ubicada a pocos km de Tafí del Valle.
Como dice Pudín, "llevo Amaicha atada en mis venas"... y es cierto aunque uno no sabe bien porqué. Alejandro vino a recordárnoslo (como ya lo había hecho el verano pasado cuando lo conocimos).

(acá va una foto que sacamos con Alejandro. PENDIENTE)

En Los Cardoncitos (el camping de Rosita) nos encontramos con exquisiteses, que en estos tiempos cotizan en las bolsas internacionales -aunque hayan caido; y con un cariño hogareño que dio ganas de quedarse.

Después de una caminata de 15km a pleno sol, con la lengua enredadas entre los pies casi acalambrados, los seis llegamos a las ruinas de los Quilmes donde se esconde viejas historias desgarradoras de colonización y violencia que se trasladan hasta hoy en día en pujas políticas y corrupción.


Amaicha es la única comuna en la Argentina que tiene "independencia política" constitución propia de la comunidad que originariamente habitó esas tierras. Depende de un cacique y un consejo de ancianos. Aunque el poder oficial amenaza permanentemente con sus mafias esta independencia.

Dejando atrás Amaicha una vez más, nos subimos abordo del Aconquija que es um micro que recorre los valles calchaquíes. Para esta altura, el Acon....ija -completar con la letra que prefiera(perdonen los pudorosos, nosotros ya le agarramos confianza). Ya en Cafayate, vendimos algunas artesanías y seguimos conociendo gente y disfrutando cada día. Salta: próximo destino! Allá vamos.








miércoles, 28 de abril de 2010

Ya en Tucumán






Después de tres días en Pergamino donde seguimos recibiendo abrazos y cariño (locro y quepis también) nos fuimos hasta Rosario y con el tiempo justito, para variar, subimos al tren.

En vez de 30 horas como creimos (ni idea de dónde escuchamos tremenda locura) tardaba 16, claro que si no fuera por el camión que, en la entrada de Tucumán agarró la locomotora. Con calma y mucha música elegimos resistir en el vagón. Y suerte que así lo hicimos. Conocimos a los primeros compañeros en esta ruta. Compartimos nuestras ideas sobre el viaje y compartiremos en un rato un completo guiso en el Camping Municipal de San Miguel. Si todo sigue así, mañana salimos para Salta y desde allí volveremos a compartir con ustedes nuestros pasos.

De izquierda a derecha, de abajo a arriba: Chor, Gonzalo, Pudin, Mercedes y nosotros dos!
Da ánimo empezar el viaje así!

viernes, 16 de abril de 2010

Comienzo

Un viaje que empezó hace mucho y que empieza de vuelta ahora. Con nuestros muebles apilados en lo de la abuela de Jor hasta nuestro regreso, con nuestras familias preocupadas, con incertidumbre, con apoyo, con abrazos, con amor y con muchas ganas, el lunes 3 de mayo subiremos al tren. Acá dejamos un vagón vacío para que se puedan subir cuando quieran.

Después de dejar nuestro primer verdadero hogar en Pergamino, subimos a un camión de mudanzas dejando atrás una etapa (acaso la más linda vivida hasta ahora) en la que cosechamos días y días muy felices, grandes pasos, hermosos amigos, mates con los abuelos, aprendizajes, reencuentro con nosotros mismos.
Con nostalgia, pero con entusiasmo por lo que vendría, el lunes pasado desempacamos en Buenos Aires todas nuestras cosas que dormirán una siestita hasta que volvamos.
Ya en la gran ciudad, preparamos todos los detalles pendientes que nos permitirán llevar a cabo nuestro pequeño gran intento de disfrutar y conocer al mundo, por lo menos, Latinoamérica.
En estos días, reencontrarnos con nuestra gente: padres, hermanos y amigos que de una manera u otra son parte de este viaje también. Por haber estado siempre y por ser cómplices de nuestro paso por la vida.
Hasta el jueves andaremos por acá, después por Pergamino (donde nos espera hasta el dentista) y de ahí partimos hacia Rosario el lunes 3 para tomar nuestro tren a Tucumán.